Mural 9: Varias Razas, un Solo Pueblo Ampliar

Mural 9 de 11

Varias Razas, un Solo Pueblo

Una época de modernidad fue la que México disfrutó a mediados del siglo XIX, los hábitos, moda, cultura y arquitectura gozaron de una visión francesa, además, se firmaron convenios para que familias extranjeras vinieran al país y trabajasen las tierras que estaban sin producir, así como, la concesión para la construcción de “El huatusquito”, tren que comunicaría Córdoba con Huatusco, sin embargo, por problemas geográficos y económicos el proyecto no se concluye. Con el pasar del tiempo llega a Huatusco la luz eléctrica gracias a una planta construida en 1897 a un costada de la cascada de Vixtla, la cual funcionó hasta 1953, año en que llegó a Huatusco la Comisión Federal de Electricidad.

El auge cafetalero crece en la ciudad, logrando niveles nacionales e internacionales gracias a la calidad del grano seleccionado por mujeres, entre las cuales destacó Eufrosina Sarmiento Magdaleno, “La Negra Moya”. Corre el año de 1928 cuando la primera carretera para automotores se fundó conduciendo a Camarón. Por esos años se establece a través de jacalones el mercado en la plaza de Santa Cecilia, la cual es enmarcada por la torre del templo, la cual porta un reloj de cuatro carátulas donado por la Sra. Sofía González de Rebolledo.

A consecuencia de los sismos de 1920 y 1937 la antigua parroquia de San Antonio sucumbe ante los considerables daños provocados por los siniestros, ante la necesidad de un nuevo templo el P. Enrique S. Trejo y Domínguez inicia de la mano del Arq. José Villagrán García y del pueblo católico la construcción de la actual parroquia, llevando a cabo distintas actividades para recabar los fondos necesarios.

En el año de 1880 Huatusco es elevada a la categoría de ciudad y en 1887 llega a estas tierras el Dr. Darío Méndez Lima, promotor de la educación, la cultura y la salud, valiéndole ser reconocido como hijo predilecto de Huatusco y llevando su nombre el Hospital Civil. En 1933 gracias al Sr. Francisco Buch de Parada llega la aviación a la ciudad, ya que en la ruta aérea Orizaba-Xalapa, consideró una escala en Huatusco. En Huatusco hubo varios chalets, entre ellos el conocido como Chalet Landa. En esa misma época Huatusco fue llamado “La ciudad de los pianos”, ya que llegó a ver un ejemplar de estos instrumentos en casi todas las casas consistoriales.

En los años de la revolución surgió en Huatusco el aprecio por la charrería y la tauromaquia, actividad desarrollada por los hacendados, quienes construyeron una plaza de toros a un costado de la alameda. Para satisfacer la necesidad de agua en la ciudad se construyeron cuatro cajas de agua, de las cuales solo se conserva la más antigua de 1882.

Desde tiempos antiguos en la ciudad se construyeron túneles que conectaban distintas casas, haciendas e iglesias, la Casa de los Leones es una de esas edificaciones que cuenta con un túnel y cuya historia está marcada por la actividad económica y doméstica desarrollada por la familia de Maximino Avendaño.

Dos grandes intelectuales de Huatusco son Ismael Sehara y Guillermo Landa, el primero se destacó por sus aportes en la pedagogía y en el estudio de la historia local. Por su parte Guillermo Landa destaca como poeta y diplomático en múltiples países del mundo, en los años finales de su vida, habita y construye en su casa un museo que dona al pueblo.

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